domingo, 9 de febrero de 2014

LOS REYES MALOS.

La Pingolla: LOS REYES MALOS, publicada el 4 de enero de 2014.

De magos no tenían nada aquellos Reyes en los tiempos de subsistencia, cuando la gente baja sudaba la gota negra para llevarse un trozo de pan a la boca por estos pueblos que, dejando atrás la penillanura, gatean por los septentriones cacereños.  En 1913, cuando otro rey (Alfonso XIII), que tampoco era mago, se libraba por los pelos de un letal atentado, Petra Clemente González, a la que más tarde conoceríamos como Ti Petra “El Mieo”, cumplía las 12 primaveras.  Aquel año los Reyes no solo no fueron magos, sino malos y remalos.  Cuando la muchachuela Petra se despertó, con ojos como chispas, en la mañana del 6 de enero, vio sobre sus tristes zapatillas un deslucido envoltorio.  Nerviosa, lo desembarazó y descubrió que allí no había más que excrementos de un jumento.  “Me pusi a dal alaríuh y a lloral cumu una dehcosía -me relataba- y, cuandu pol la mi boca na,máh que salían petíhcuh, me dijun: -ésuh son loh melápiuh que robáhti en el güertu, que agora s,han vueltu una embozá de cagajónih”.  Días antes de Reyes, Petra y otras amigas habían entrado en un huerto de un tal Ti Guillermo “Patena” y se habían atiborrado los mandiles de “malápiuh” o manzanas invernizas.  Las descubrieron y hubo que pagar el daño.
   
Cien años han pasado ya de aquellos hechos y mañana por la noche volverán a llegar a la vieja Iberia los eternos Reyes. Mucho nos tememos -y no pretendemos ser agoreros- que colocarán sobre nuestros desgastados zapatos un envoltorio semejante al que le trajeron a Ti Petra “El Mieo”.  Pero, en este caso, nosotros no hemos asaltado huertos, sino que pagamos las culpas de los que nos vienen atracando día tras día.  Han logrado hasta corromper a los Reyes Magos y éstos, que no quisieron reconvertirse en republicanos, hacen cama con ellos.  Y ya se sabe: “los que duermen en el mismo colchón, se vuelven de la misma opinión”.  El sociólogo y escritor Jorge Moreno ha afirmado que “el actual Gobierno parece viajar en un coche conducido por Ángel Carromero”.  Sí, por ese cachorro del PP, apadrinado por Esperanza Aguirre y que atesora en su currículum infinidad de multas de tráfico por exceso de velocidad, habiendo perdido todos los puntos de carnet de conducir, lo que no quita para que haya sido colocado a dedo, con una nómina de 50.474 euros al año.
   
Han dejado los Reyes a sus camellos en mitad del campo.  Tienen hambre los famélicos animales, pero no encuentran brotes verdes, tal y como les prometieron.  El auto que lleva a sus coronados amos va a velocidades de vértigo y deja en las cunetas a esos dos millones de familias que sufren exclusión social, a los miles sin techo a pesar de haber un millón de viviendas vacías por la desahucios, a los que tienen sus pensiones y salarios congelados, a los que asfixian con las facturas de la luz, a los que tienen que repagar sus medicinas, a las mujeres obligadas a parir contra su voluntad, a los millones de españoles que están de brazos caídos, a toda esa legión de mozos que ya supera el 54% de paro juvenil, a lo que mendigan los garbanzos en los comedores sociales y en los bancos de alimentos…
   
El 71% de españolitos, que no de españolones, opina que el 2014 será peor que el que dejamos atrás.  Podemos imaginar, pues, los envoltorios que esperan de los Reyes Magos.  Todo apunta a que el fraude fiscal seguirá superando en un 10% a la media europea; que continuaremos pagando la deuda de los bancos (¡y ya van 41.300 millones!), para que el botín de Botín y otros de la cueva alibabiana continúen ensanchando sus estómagos; que irá en ascenso ese 16% de hogares españoles que, en 2013, no lograron llegar a fin de mes; que los contratos basura, producto de una inhumana reforma laboral, no alcanzarán el mes de duración…  Mientras, la cifra de multimillonarios rebasará los 402.000 y les dirán a obreros y jornaleros “¡que se jodan!”, como tan bien saber vociferarlo algunas hembras de la derecha y algún que otro calvo del nacionalismo catalán y burgués.
   
Reyes Malos, que no Magos, vendrán mañana a la noche. Peores aún que aquellos que depositaron un lío con cagajones de burro sobre las humildes alpargatas de Ti Petra “El Mieo”. Y todo porque nunca sopesamos las palabras del escritor y pensador Guillaume T. Raynal: “La fuerza del gobernante no es en realidad más que la fuerza de los que le dejan gobernar”.

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